lunes, 17 de julio de 2017

¿MAÑANA?


Sigo aquí
Peso
No floto
Pies pesados
Pies descalzos


Metáforas que no entiendo
No
No entiendo
¿Porqué mañana?

Hecho de menos cuando Roma era un paraíso



Antes de que ardiera París
Y yo siguiera aquí
Sin irme
Perenne
Pesada
Descalza

La eterna espartana
La amazona tracia
El alma salada en la piel
La soledad controlada

Todos los personajes de cien vidas luchadas
Honor y coraje

Pesa mi espada
Pies descalzos
Calma mojada
Las ganas secas




Tus palabras...
No las oí
Ni imaginarlas 
Sabes que nunca fui  osada

Estás tan bien sin mi
Que me asusta tu nada
Casi no te pienso
No te creas
No me engañas

Hasta tu ausencia se pega al cuerpo
Pero...
Que no exista mañana


Pronuncié las palabras
¿las oíste?
Me pediste que hablara en voz alta
Y no oíste

Recuerdo sólo tus labios en mi cuello
Aquel único día
Tan poco
Quise más
Quiero más después de tanto tiempo

¿Mañana?
Dará igual

Peso
No floto
Pies pesados
Pies descalzos
Tu adiós,
Tan lejos, tan cercano

Más dualidad
Estoy preparada
Me quedan fuerzas

¿Mañana?
No existe
¿Recuerdas?

¿Fuimos mañana alguna vez?

Extraños humanos somos
Extraño para mi eres
Extraña soy para ti

Peso
Hoy no floto
Mañana quizás si
Cuando despierte...
Si despierto, sigue despierto

Respira
Yo no tengo aire para ti





4 comentarios:

  1. Cuando ya no queda nada, hasta esa última despedida queda pobre en alma, un sentimiento difuso, añorado de un pasado donde lo único que se comprendía era el todo.
    Nostálgico pesar, Amparo.

    Muchos besos.

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    1. Si Irene. Hasta el mañana se desdibuja...
      Muchos besitos cariño y muy feliz fin de semana

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  2. Las palabras se hacen densas, como si tuvieran que arrastrarse, al igual que el deseo de la voz poética, como cuando de repente la necesidad de esa otra vez se hace pesada, casi insoportable. Genial. :)

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    1. Gracias profe. En realidad fue así, como esos días en que vas empujando una bola de nieve inmensa que no se derrite ni con el sol. Afortunadamente, hay días en que no hay bolas ni peso. besotes

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