jueves, 21 de marzo de 2013

NO ESPERO




Ya no espero tu llamada
Hay días que ni me acuerdo de ti
e he ido acostumbrando a esta lenta lejanía
A este sopor tranquilo en el que se mecen mis horas
A veces, mi traicionero corazón se va tras contigo,
pero ahora lo llamo y vuelve

No como antes, que se me escapaba ignorando mis suplicantes demandas
Tampoco intento buscar quien supla tu vacío
Es esta sociedad somos sólo materia de intercambio,
pero a mi me queda el viejo castigo de siglos de amor, 
que me hace saber que nadie llena los huecos de los que se van, sólo ocupan otros, se crean distintos
Me queda un recuerdo lejano, difuso, de tu imagen 
Pero ya no ando por las calles ansiosa y desquiciada buscando tu rostro y a la vez temerosa de encontrarte 
Me he acostumbrado a no nombrarte, 
a no equivocarme cuando llamo a otros

A vivir con tu silencio 
Con él ya viví antes, así que esta es la parte más fácil 
Tu fantasma ya no me habla 
Pasa de un pared a otra de mi casa sin rozarme 
Mi piel ya no añora tus caricias 
Aún respiro a veces este sentimiento que se niega a morir 
Un dolor con el que convives hasta que desaparezca 
Lo sueños han quedado en el papel donde los escribí

Fuera del papel...Sonrío, trabajo, como, duermo, vivo 
Fuera del papel... No me importa

Hay cosas más importantes que amarte
no hay tiempo para lamentaciones 
hay que sobrevivir 
hay que ser fuerte

No tengo ganas de llorar 
no tengo energía para seguir dándome con una puerta cerrada 
no tengo horas para extrañarte 
Fuera del papel no soy la persona a la que a penas conociste 
Fuera del papel, soy independiente, auto-suficiente y dura 
Una amazona, una guerrera incansable, una luchadora infatigable 
No la mujer que se deshacía en tus brazos

Ella no existe fuera del papel 
La maté para que no sufriera, 
la enterré para que no volviera a ilusionarse, 
para que no crea más mentiras y malinterprete miradas o gestos 
Ella era una criatura demasiado ingenua y confiada

Estoy creando otra mujer en su lugar 
intento que no olvide lo que ha aprendido 
y se aleje de los carroñeros que acechan para devorar su alma 
y sólo la resucitaré algún día... 
cuando vuelva otro amanecer, 
hubo demasiados anocheceres en su vida


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